El verano es una estación muy utilizada por los directores de cine para ambientar sus películas. Quizás sea por el calor, la aventura y el romance que asociamos a esta época estival, pero con frecuencia encontramos este recurso en la gran pantalla para narrarnos historias ambientadas en estos meses. Ya sean comedias, dramas o de terror, los films suelen sacarle un buen jugo al calor y a los paisajes.